lunes, 10 de noviembre de 2008

No más héroes 3.0

"Volvamos a esos días felices en los que había héroes"-Bette Davis


No he encontrado mejor frase para terminar esta reflexión sobre la repercusión que tiene en la actualidad la palabra Héroe. Y es que nuestros héroes, los héroes de cada uno, y por lo tanto de los demás, ya que tendemos a mostrarlos con orgullo, o en algunos casos a imponerlos a todo aquel que tenemos oportunidad, se enfrentan o compiten al límite. Si tenemos suerte triunfaran los nuestros, si no, temeremos a los de los otros mientras lloramos a nuestros héroes acabados. La capacidad del "héroe autoproclamado" para provocar el conflicto, el dolor, se empareja con el otro, el héroe que nunca lo ha pedido ser, qué finalmente se convierte en héroe oficial cuando el mainstream designa la cualidad de una persona para ejemplarizar y para distinguirlo de la colectividad.


En los años sesenta David Bowie publicó una canción que tituló Héroes y que más tarde nombró uno de sus discos. Casi inmediatamente el grupo The Stranglers le contestó con otra canción titulada No More Heroes. Mientras una canta al positivismo de la lucha contra la realidad en si misma, la otra en respuesta lo es al desencanto inherente que existe en ello. El punk, aparecido más tarde, es sin duda "el extremis" de las dos unidas, y en numerosos generos musicales actuales es palpable la dualidad de estas dos maneras de entender el concepto de Héroe.




Y si... mi héroe fuese Emily The Strange?


Tras mucho pensar, me ha dado por preguntarme hasta que punto hubiese cambiado mi vida, el que por causas del destino incierto, yo fuese un fan acerrimo de ese personaje que me es bastante curioso llamado Emily The Strange, cuyo creador es Rob Reger. Imaginar es gratis, y he llegado a la conclusión de que sin duda mi personalidad sería muy diferente, y eso que es cercano, ya que pertenece al al mundo de la ilustración. Incluso estoy por asegurar que mi cuerpo sería diferente. Mejor ni pensar en el caso de que mi héroe fuese Charles Mason. Pero me voy a ceñir unicamente al caracter contrapuesto de esta con mis heroes personales, y puedo asegurar que yo no sería yo, si no una versión "The Strange" mia.


Como conclusión: Una cosa me ha quedado clara, se tengan los héroes que se tengan, todos ellos nos mueven en el día a día de forma inevitable.