sábado, 30 de mayo de 2009

La Cronica del 27º Salón del cómic de Barcelona



El futuro no está escrito. No hay más destino que el que hacemos nosotros mismos. Ojalá pudiera creerlo.

Intentaron asesinarme antes de nacer, cuando tenía 13 años lo intentaron de nuevo. Mi madre siempre decía que la tormenta se acercaba...El Juicio Final. Tres mil millones de vidas se desvanecerían en un instante y yo debería liderar lo que quedara de la raza humana hacia la victoria definitiva.
Eso no ha ocurrido, no ha caído ninguna bomba, los ordenadores no se han hecho con el control, hemos evitado el día del Juicio Final. Debería sentirme a salvo... pero no es así. Vivo al margen de todo, sin teléfono, sin dirección, nada ni nadie puede encontrarme. He borrado todas mis conexiones con el pasado. Pero, por más que lo intento, no puedo borrar mis sueños, mis pesadillas...
Siento el peso del futuro cayendo sobre mí, un futuro que no deseo, de modo que no dejo de huir tan rápido como puedo. A cualquier parte, a ninguna parte...